ASISTIMOS a una gran temporada, objetivamente lo es cuando a falta de diez partidos el equipo figura cuarto en la clasificación y posee además cierto margen sobre sus perseguidores. Tan estupenda posición -la mejor posible tal y como está montado el negocio español del fútbol- es el fruto de un rendimiento sostenido desde el banderazo de salida del campeonato. Existen pues sólidas razones, al margen de las puramente matemáticas, para creer en un final feliz; de hecho, hasta en el peor de los casos el año que viene jugará el Athletic competición europea gracias a que ya le saca una distancia de dieciséis puntos al octavo. Siendo esto así, estando…

vía ¡Un poco más de alegría!. Deia. Noticias de Bizkaia...