La línea de meta ejerce un ‘efecto imán’. Los leones empiezan a acariciar su billete para la Champions. Les exige un gran esfuerzo y al mismo tiempo les alimenta. Valverde observa que su tropa está muy motivada, pero recuerda que no habrá partido fácil. Los objetivos de todos los equipos están en juego. La siguiente estación para el Athletic es la del Martínez Valero, donde le espera un Elche que quiere huir de la quema. El míster rojiblanco destaca que el rival es fuerte atrás y en su casa y advierte de su peligro arriba…

vía Valverde: “Veo a los jugadores ilusionados porque el equipo está bien”.