Había dos cambios en el once rojiblancos confirmados de salida ante el Elche. Regresaba Aduriz a la punta del ataque tras cumplir su sanción y San José ocupaba el sitio del lesionado Gurpegi -“una faena para todos”, en palabras del presidente Urrutia- en el eje de la retaguardia. Flotaba en el aire un tercer retoque, de nuevo con De Marcos como aspirante. Y se produjo finalmente, aunque esta vez el que se quedó en el banquillo no fue Iraola, sino Susaeta. Una banda distinta con el de Usurbil y el comodín de Laguardia en el interior diestro…

vía Baile continuo en un flanco abierto a los retoques.