BILBAO – Dicen que la fe mueve montañas. Esa confianza plena en que su destino estaba en los banquillos de algún equipo de fútbol llevó a Igor Oca (Basauri, 7 de mayo de 1981) a dejar atrás su casa y a su familia para instalarse en Valencia. Bueno, eso y el amor, que también mueve montañas. Itziar, su mujer y natural de la capital del Turia, a quien conoció en Parma, al norte de Italia, fue el otro motivo -quizá el principal- por el que el basauritarra decidió hacer las maletas y dejar su vida anterior atrás. Eso sí, el que ahora es técnico del juvenil B del Levante y su coordinador de formación…

vía Un historiador en los banquillos. Deia. Noticias de Bizkaia...