«Muertos. Moralmente estamos destrozados», responde el padre de Iñigo Cabacas, Manuel, a la casi obligada pregunta de cómo se encuentra la familia al cumplirse dos años del trágico fallecimiento del joven a causa del impacto de una pelota de goma lanzada por la Ertzaintza tras el partido disputado entre el Athletic y el Schalke 04 aquel 5 de abril de 2012.

El padre de Iñigo, bajo la atenta mirada de su esposa, Fina Liceranzu, relata que cada día van haciéndose más conscientes «de la realidad, de que tu hijo ya no vuelve»…

vía naiz: – Dos años sin «Pitu»: Solidaridad y ansia de justicia frente a la desidia institucional.