BILBAO – Guillermo Fernández conoce que se encuentra en esa delgada línea que separa la nada del todo. Al delantero (Bilbao, 23 de mayo de 1993) le toca gestionar el momento. Está a caballo entre el Athletic y el filial. Acumula siete partidos de Liga como león y si comparece en tres más se ganará el carné profesional y un contrato mínimo de dos temporadas con el primer equipo. Ha llegado su hora, como le ha ocurrido anteriormente a cientos de cachorros. Son menos que más los que han hecho realidad…

vía El delicado salto de la cantera. Deia. Noticias de Bizkaia...