El fútbol siempre plantea dilemas. ¿Cómo es mejor coger a un rival, después de haber perdido o después de haber ganado? ¿Qué es mejor, aprovechar su decepción por la derrota o su falta de tensión por la victoria anterior? El partido del domingo ante el Barça está sujeto a este tipo de preguntas…

vía Momento propicio.