IKER Muniain no faltó a la final contra el Sevilla. El delantero navarro, que arrastra unos problemas de espalda desde hace semanas, se tuvo que infiltrar de nuevo antes de arrancar el todo por el todo por la Champions. Lo confirmó Ernesto Valverde al término del encuentro. La aguja hizo su efecto. Y el esfuerzo mereció la pena, porque la cuarta plaza es prácticamente del conjunto rojiblanco. Es verdad que el 19 del Athletic no termina de encontrar la regularidad que se espera de él. Esa chispa y desparpajo que le colocaron hace unas temporadas en el foco de todos los medios cuando aún casi…

vía Iker en estado puro. Deia. Noticias de Bizkaia...