Dejamos hace un año el antiguo San Mamés con emoción, tristeza, sentimientos, recuerdos… No era fácil despedirse. Muchas cosas se venían a la cabeza de todas las vivencias que allí habíamos tenido.

Pero nuestro Santo nos tenía preparado algo grande. Iniciábamos una nueva etapa en la modernidad, con un San Mamés con ganas de llevar al Athletic donde por historia y afición se merece. Desde un inicio nos ha protegido. Han sido muchas las remontadas, los momentos de buen fútbol, la sintonía con la mejor afición, los partidos ganados, que la “final” contra el Sevilla no se podía fallar…

vía El Desmarque de Bizkaia Julen Guerrero, escribe hoy: “San Mamés tendrá su renacimiento merecido…”.