BILBAO – Fue un derbi extraño. El Athletic se quedó con las ganas de cerrar el curso en San Mamés con un triunfo que mereció si se hubiera tratado de un combate de boxeo, ya que perdonó a una Real Sociedad de la que se tuvo pocas noticias de su supuesta necesidad de llevarse los tres puntos. O sea, que el conjunto rojiblanco le enseñó al vecino qué sitio le corresponde a cada uno, como así lo justifican los diez puntos de diferencia entre ambos. Vamos, que el empate se recordará como algo anecdótico para los leones, que se dedicaron a jugar sin presión y a celebrar ante su parroquia la exitosa…

vía Los mensajes de iker. Deia. Noticias de Bizkaia...