BILBAO – Emblema del viejo San Mamés durante décadas, el arco, uno de los pocos elementos del derruido campo que aún aguanta en pie, ha sufrido un lifting, un lavado de imagen llevado a cabo por la empresa Lointek, ubicada en Urduliz, que durante poco más de diez meses ha tenido a su recaudo al preciado símbolo. El arco, que presidió la vieja Catedral desde marzo de 1953 hasta que el 3 de julio del año pasado cuatro grandes grúas lo posaron en el suelo, está ya en Lezama, en el corazón del Athletic, en la factoría rojiblanca, donde en los próximos días será montado en su nuevo localización, enfrente de la tribuna Piru Gainza, justo detrás de los banquillos donde habitualmente se sientan…

vía Rejuvenecido Un símbolo. Deia. Noticias de Bizkaia...