“Cuando uno falla, aprende más rápido”. Así consolaba Ernesto Valverde a Erik Morán tras el grave error del portugalujo que permitió adelantarse al Celta a los once minutos del partido inaugural del nuevo San Mamés. Todo un mazazo para un cachorro recién convertido en león que estrenaba titularidad en el primer equipo aquel 16 de septiembre de 2013.

Aunque el mayor palo, un golpe para el que no podía estar preparado, estaba por llegar. El repentino fallecimiento de su aita, Joserra, el pasado 17 de enero…

vía Erik Morán, de cachorro a león.