BILBAO – Por fin el Athletic parece haber resuelto el problema que a lo largo de la última década ha tenido en la demarcación del lateral izquierdo. Desde que Aitor Larrazabal colgase las botas en 2004, coincidiendo con el asentamiento del fugaz Asier del Horno, ha sido un puesto maldito, foco permanente de debate y lugar de paso para un montón de jugadores, varios no formados en Lezama, sin que ninguno lograse ofrecer un rendimiento convincente o duradero. En el incesante baile de nombres no han faltado centrales, centrocampistas y hasta algún extremo, a menudo opciones peregrinas a las que se intentó…

vía La bendición del lateral izquierdo. Deia. Noticias de Bizkaia...