LEZAMA – Las citas de enjundia requieren de elevadas dosis de personalidad. Sabido es por todos que el fútbol, un deporte volátil y legitimado desde la cuna para presumir de inestabilidad durante los 90 minutos de cualquier envite, se practica tanto con los pies como con la cabeza. Consciente de ello es también Aritz Aduriz, que no quiere ni oír hablar de un hipotético tembleque de piernas en Nápoles…

vía San Paolo, reto sin complejos. Deia. Noticias de Bizkaia...