Más le vale al Athletic abstraerse de la euforia Champions suscitada tras la eliminación del Nápoles y el posterior sorteo de la fase de grupos y centrarse en la Liga. Los leones sucumbieron el pasado sábado en Málaga por el mal arbitraje de Mateu y su propia incapacidad para pasar por encima de un rival flojo a más no poder. Lástima de tres puntos…

vía MD La Champions puede esperar.