NO puede equipararse con el capitán Haddock -cuesta imaginarle gritando en la bocana del vestuario algo así como ¡Macrocéfalo, rocambole, ectoplasma, filoxera, caníbal!, grito propio del viejo personaje para arengar a los suyos…- y tampoco le ve uno en el papel del capitán Ahab, en su fiero empeño por darle caza a ese legendario monstruo de los mares, a la terrible Moby Dick. Y, sin embargo, algo del espíritu de ambos personajes se reúne en la figura de Carlos Gurpegi…

vía Gurpegi y las matemáticas. Deia. Noticias de Bizkaia...