ES cierto que el Camp Nou vibró de verdad con el doblete de Neymar en la recta final del encuentro. Lo importante en el fútbol es meter el balón en la portería contraria. Los goles son la esencia del deporte rey. Lo demás es, cuanto menos, secundario. Y los aficionados blaugranas, con un Iraizoz inmenso que lo paró casi todo, empezaban a ver el panorama un tanto oscuro. Todo lo contrario que los hinchas…

vía El minuto diecisiete. Deia. Noticias de Bizkaia...