BILBAO – Si lo que le pasó al Athletic en septiembre no fue algo accidental o casual, lo de ahora tampoco. Detrás de aquella serie de malos resultados hubo una mezcolanza de factores que ya no forman parte del día a día de la plantilla. Entonces vivió la sorpresa, a la que parece ser que ni siquiera los jugadores fueron ajenos, y cierto relajo instintivo tras apear al Nápoles; el infortunio propio de las rachas negativas, ese gafe que convierte cada error en un gol del rival o…

vía Un parecido más que razonable. Deia. Noticias de Bizkaia...