PIDE el corazón un Yo confieso en toda regla, ahora que el fútbol debiera guardar luto por los muertos en su nombre y no lo hace como debiera. Demanda una confesión sin paños calientes, a carne viva. Con el cadáver de Jimmy aún caliente, el fútbol se lava las manos y se golpea el pecho al grito de ¡Este no es de los nuestros! cuando han, hemos, jaleado cánticos de dudoso gusto; han, hemos, viciado el aire de los campos con el veneno de los insultos; han, hemos, visto la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio. A todos aquellos que han profanado el fútbol…

vía Yo no, claro que no. Deia. Noticias de Bizkaia...