Ayer se cumplieron 15 años de aquel gol de Julen Guerrero ante el Galatasaray turco de Gica Hari en la vieja Catedral, el último en la Champions League hasta esta temporada. Fue una noche pluviosa, en un estadio a medio llenar porque no había nada en juego más allá de la victoria. El capitán rojiblanco robaba un balón en la frontal del área rival para batir al brasileño Taffarel, campeón del mundo con la Canarinha en 1994. Mucho ha vuelto a llover desde entonces y el Athletic se encuentra hoy, 15 años y un día después, en parecida tesitura, sin jugarse nada en la…

vía GARA – «La tocamos demasiado».