El Atlético de Madrid, guste o no guste, tiene tomada la medida al Athletic. Le desquicia, le saca de sus casillas y, lo que es peor, siempre le gana. Tanto en el Calderón como en San Mamés o incluso en Bucarest.

Más allá del factor arbitraje, que influyó mucho y mal para los intereses bilbaínos, el último partido liguero del año en el nuevo estadio rojiblanco se abre a todo tipo de lecturas…

vía MD No todo es cuestión del lamentable arbitraje.