EL choque entre la Euskal Selekzioa y Catalunya es mucho más que un partido de fútbol. Una comunión entre dos culturas hermanas que luchan por objetivos similares. Una reivindicación por la oficialidad de su selección. Pero, además de todo eso, el encuentro entre estas dos naciones es una fiesta. Esteladas e ikurriñas se mezclaron para crear un mosaico que inundó las calles de Bilbao durante todo el día de ayer y tuvo su colofón en los noventa minutos que duró el encuentro. El…

vía Dos naciones hermanadas. Deia. Noticias de Bizkaia...