El encuentro entre la Euskal Selekzioa y Catalunya fue quizás el ejemplo canónico de lo que buscan ambas federaciones para reivindicar la oficialidad de sus combinados. El ambiente fue festivo y ejemplar, no hubo que lamentar incidentes y el tradicional partido estuvo impregnado por un vínculo especial entre las dos hinchadas. Los dos conjuntos, que mostraron sendas pancartas en favor de…

vía Una fiesta ejemplar . El Correo.