BILBAO – El suyo es un asunto un tanto delicado. O sea, se trata de una especie de expediente X. O quizá sea muy sencillo. No gusta al entrenador y se acabó. Sea como fuere, Kike Sola sufre su propio vía crucis desde que llegara al Athletic en el verano de 2013, después de que la entidad bilbaina hiciera frente a un desembolso de cinco millones de euros a Osasuna. Entonces, el de Cascante -que ya había…

vía La inquietud de sola. Deia. Noticias de Bizkaia...