AIRE fresco. El Athletic aparcó ayer sus penurias en Liga con un subidón en su competición fetiche, la Copa, donde pone casi los dos pies en los cuartos de final gracias a un triunfo basado en la jerarquía de Aritz Aduriz y en los deméritos de un Celta que ofreció muchas facilidades a los rojiblancos, de nuevo pobres en el juego, pero que, al contrario de lo que sucedió en Riazor, tiraron de una pegada bestial…

vía Aduriz y cuando los goles son amores. Deia. Noticias de Bizkaia...