Ni era el mejor lugar para un desplazamiento ni el equipo está para ilusionar al personal. Aun así hubo unos cuantos seguidores rojiblancos, en algunos casos en compañía de hinchas gallegos. El ambiente parecía un tanto apagado. De hecho por la mañana las calles de Vigo tampoco dejaban ver vida. El Celta no está para muchos trotes y los Reyes eran de obligado…

vía MD Tarde de reyes, tarde apagada.