DE un tiempo a esta parte, un gas tóxico recubre el césped de San Mamés cada vez que se abre el sarcófago y el aire fresco se mezcla con el hedor de las momias. Fue un aire envenenado que emborrachó y atontó a los jugadores sobre el césped, siempre tarde sin el balón en los pies y siempre (o casi…) con él en su poder; un aire fétido que aturdió a Valverde, incapaz de ver despejado el horizonte y tan…

vía Horror de los horrores. Deia. Noticias de Bizkaia...