BILBAO – La reacción que las gradas de San Mamés exteriorizaron el domingo añade un elemento novedoso a la floja campaña del Athletic. Ernesto Valverde no se tomó a mal los reiterados silbidos y abucheos, el formato tradicional de la censura en los estadios, que un porcentaje incalculable (es imposible medirlo, aunque el eco de la protesta resonase con nitidez en los oídos) de los aficionados dirigió a los…

vía ¿Desahogo o precedente?. Deia. Noticias de Bizkaia...