Hasta el domingo Toquero era un jugador práctiamente invisible para Valverde. El delantero vitoriano apenas había disputado un puñado de minutos en dos partidos de Liga: en Vallecas había saltado al campo en el 90 y en San Mamés, ante el Celta, lo había hecho en el 81 sustituyendo a Rico. Dos únicas presencias -además de la de Borisov en Champions (también testimonial)- que dejaban a las claras el papel marginal del ‘2’ esta temporada. Pues bien, el domingo, casi tres meses después, el atacante regresaba a una convocatoria. Comenzó…

vía Valverde dice que Toquero es un buen revulsivo . El Correo.