El de ayer era un partido amable por la clara ventaja que concedía en la eliminatoria el 2-4 de la ida. El Athletic tenía pie y medio en los cuartos de la Copa. Mitad del trabajo hecho. O eso se presuponía. El gran reto era convencer a la parroquia bilbaína de que hay motivos para creer en la recuperación. Pero si el primer objetivo se cumplió por los pelos. El segundo, simplemente, fue…

vía El Athletic decepcionó a San Mamés y se fue entre pitos.