Días atrás, antes de medirse al Elche, Ernesto Valverde matizaba lo dicho por él tras la derrota en A Coruña al aseverar que ante los ilicitanos el encuentro era una final. «Una final no, pero sí una semifinal», vino a acotar. Lo de esta tarde en San Mamés es toda una final. Con todas las letras. La primera de unas cuantas que tienen los rojiblancos por delante. Y a la vez un entrenamiento para el caramelo de semifinal que la victoria copera del Espanyol ante el Sevilla le ha puesto a los leones. Entrenamiento porque tanto hoy como el jueves próximo los de Valverde necesitan…

vía GARA – Para ganar hay que marcar.