Ocho minutos le duró la felicidad al Athletic, el tiempo que transcurrió entre los remates a la red de San José y Guerra. Antes hubo una hora larga de batallar en pos del preciado botín del gol, un reto de considerables dimensiones para unos jugadores abrumados por el peso de la clasificación que regresaron en un santiamén a la casilla de salida, al reparto de puntos que poco o nada resuelve y, en todo caso…

vía La alegría en casa del pobre. Deia. Noticias de Bizkaia...