BILBAO – Lo que debía ser un asunto interno cobró una dimensión extraña. Incluso, se detectó una fuga inesperada. Cuando se conoció la noticia, adelantada por DEIA el pasado 10 de marzo, el teléfono no dejó de sonar durante muchos minutos en la cúpula de Lezama. “¿Qué ha pasado?”, “¿Es cierto?”. El caso, que se intuía rutinario, se convirtió de repente en una bola de nieve. Algo había fallado. La

vía La rectificación del athletic. Deia. Noticias de Bizkaia...