BILBAO – El futbolista que supera holgadamente la frontera de la treintena suele medir mucho lo que dice cuando se le pregunta por sus expectativas. Por lo general, tiende a dudar, libra ese combate interior donde pugnan las ganas de apurar la carrera con el desgaste…

vía Madurez, divino tesoro. Deia, Noticias de Bizkaia.