Tarde o temprano, el fútbol siempre ofrece la oportunidad del desquite. Era algo que los jugadores del Valencia agradecían de corazón aquella tarde de junio de 1945. Desde la derrota en la anterior final, los chés llevaban un puñal clavado en el costado. Y allí estaban de…

vía La afrenta al héroe . El Correo.