Cuando Barcelona aún no se ha recuperado de ese par de días de mayo durante los que recibió una marabunta de aficionados del Athletic, hombres y mujeres, niños y niñas, adolescentes, aitites y amamas… Cuando todavía llegan los ecos de esos gritos incansables, absorbentes, con los que ese ejército de 70.000 fieles soldados trató de…

vía El oro del Athletic . El Correo.