UNA desilusión, has de saberlo, Athletic, no es más que una situación que te ayuda a salir del lugar incorrecto. La triste derrota de ayer en San Mamés no ha de dejarte otra herida que la del desencanto por no haber sido capaz de obrar la proeza de darle la vuelta al infortunio. Quédate, Athletic, con el orgullo del amor propio con el que caíste. Ese es el espíritu, esa la actitud…

Origen: El regreso del amor propio. Deia, Noticias de Bizkaia