BILBAO – La noche del pasado 20 de agosto la recordará como una de las peores en la que aún es su corta carrera en la élite. El bajón que sufrió fue profundo. Pasó del éxtasis que supuso la celebración de la conquista del histórico título de la Supercopa a una depresión íntima en un puñado de horas. Aquella noche de Zilina se le cayó el mundo…

Origen: El reenganche de williams. Deia, Noticias de Bizkaia