EL Athletic vivió ayer una noche plácida en San Mamés ante un timorato Sporting que apenas inquietó la portería defendida por Gorka Iraizoz. El escenario se le debió quedar grande al conjunto asturiano, que salvo en los quince minutos iniciales, en los que intentó apretar arriba con cierto criterio, siempre estuvo a merced de los rojiblancos…

Origen: Acoso y derribo. Deia, Noticias de Bizkaia