BILBAO – El Athletic tiene motivos para ser optimista si piensa en el futuro. Mientras el presente proyecta la silueta de un equipo sumamente competitivo y abonado a las competiciones europeas, el mañana del club transmite un dulce aroma de esperanza habida cuenta del incesante y productivo ascenso de cachorros al primer equipo…

Origen: Deia, Noticias de Bizkaia