A la explosión de alegría registrada en San Mamés con el gol in extremis de San José frente al Celta no le debe suceder una onda expansiva plena de entusiasmo y euforia. Al contrario. Lo normal e incluso justo, visto lo visto el pasado lunes en el estadio rojiblanco, habría sido que los tres puntos hubiesen volado con destino a Vigo. Las cosas como son…

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