Euskal Selekzioa cumplió su objetivo desde el punto de vista deportivo con un triunfo de absoluta justicia ante Túnez. De esta manera, la tricolor se tomó la revancha de la derrota sufrida en 2011 ante el mismo combinado africano en el viejo San Mamés y demuestra nuevamente su capacidad para competir al más alto nivel…

Origen: Mundo Deportivo