Si no fuera por el frío que hacía en la noche bilbaína, por un momento dio la impresión de que habíamos retrocedido en el tiempo y estábamos en agosto de 2015 disputando la Supercopa, cuando pudimos ver en el marcador de San Mamés el 2-0 en ese minuto 27 que pasará a la historia, al coincidir el golazo de Williams con el homenaje de todo el campo a Yeray…

Origen: mundodeportivo.com