Las ausencias de Sabin Merino, por lesión, y de Aritz Aduriz, por sanción, dejaban bastante mermadas las fuerzas bilbaínas ante un rocoso rival que siempre incomoda. Había que tirar de recursos, limitados, que ya se sabe que con tres delanteros natos en la plantilla hay que hacer encaje de bolillos, y apostar por Iñaki Williams como delantero centro. A sus espaldas, mejor dicho por la banda derecha, iba a tener el vizcaíno la experiencia de Raúl García, foco de atención por su pasado colchonero durante años…

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