¿Qué consigue un estadio con el runrún hacia un futbolista de su equipo? No aporta ningún bien, más bien al contrario. Lo único que logra es poner nervioso al protagonista. Imaginen que la próxima jornada, cuando acuda el Athletic acuda al Camp Nou, existiera un murmullo cada vez que toca el balón Ter Stegen . Pensaríamos que habría que probarle desde todos los ángulos. Pues los rivales opinan lo mismo cuando San Mamés manifiesta sus dudas respecto a Gorka Iraizoz…

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