Vergonzoso, preocupante, alarmante, penoso, decepcionante, doloroso, humillante… Lo vivido el pasado jueves en Bilbao, poco o nada tiene que ver con el fútbol. El espíritu de este deporte, o al menos el que a mí me inculcaron, dista mucho del reflejado durante bastantes horas de este triste día dentro y fuera de San Mamés…

Origen: mundodeportivo.com