JON prefirió subirse la cremallera de su sudadera. El termómetro marcaba 20 grados centígrados. 30% de índice de humedad. Detrás suyo, dos agentes de la policía chipriota miraban al vacío. Se trataba, supuestamente, parte del dispositivo de seguridad. Pilar (Pili, para los íntimos) se inclinaba por desabrochar los botones de su chaqueta…

Origen: Deia, Noticias de Bizkaia