Gol de cabeza y Athletic son dos términos que se relacionan a la perfección desde tiempos inmemoriales. Pero cuando el protagonista es Iker Muniain, la cosa sorprende. Se genera una mueca de asombro. Los remates con la testa no son su fuerte, 169 centímetros según la web oficial del club rojiblanco, pero el navarro sigue dispuesto a romper barreras…

Origen: mundodeportivo.com

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