Hace ya tres años, la peña celtista Carcamáns de A Illa y la bilbaína Zazpiak Bat dieron forma a un hermanamiento que ya existía entre varios de sus integrantes. Ayer no fue una excepción y los colores celeste y rojiblanco volvieron a fundirse con motivo del encuentro que se disputa hoy en Balaídos entre el Celta y el Athletic de Bilbao, convirtiendo el fútbol en la excusa perfecta para estrechar lazos de unión, convivencia y fiesta. El medio centenar de hinchas vascos que acudieron a A Illa no se marcharon sin degustar mejillones DOP y una paella de veinte kilogramos…

Origen: Faro de Vigo