Raúl García se ha ganado el cariño, el respeto y la admiración de la afición rojiblanca en los dos años que lleva en el Athletic. San Mamés es su casa. Ya forma parte de esta gran familia. Pero su pasado colchonero sigue teniendo un hueco en el corazón del navarro. Un sentimiento recíproco, a juzgar por el recibimiento que le brindó el Calderón…

Origen: mundodeportivo.com

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